En un universo de posibilidades digitales, la fotografía analógica cobra más importancia por la autenticidad que le caracteriza.
No hablamos sólo de la sensación de nostalgia que dan este tipo de fotos, la naturalidad y volumen que produce el grano en substitución del píxel, o la combinación de luces y sombras que permite el rango dinámico… La importancia de la fotografía analógica viene dada por el hecho de que cada disparo es una inversión, aspecto que hace que el fotógrafo haya de ser más efectivo para no malgastar dinero, tiempo y trabajo. Si de 200 fotos digitales suelen salir 10 útiles, de 36 analógicas acaban saliendo 15.
A su vez, no ver el resultado de la obra hasta después del rebelado hace del ritual analógico algo inquietante y mágico.
― Germán Rigol